Mi querido amigo Sergi, el equilibrio es tan difícil… Ya a nivel individual, conseguir el equilibrio es bastante complicado; creo que pocas personas llegan a conocerse hasta tal punto que aprenden a calibrar a la perfección todos los factores endógenos y exógenos y a mantenerse estables espiritualmente (¿paz interior?) y físicamente (¿salud?), aunque sí nos podemos acercar a este ideal (“la práctica lleva a la perfección”, no lo olvides, pequeño Padawan… ¬¬’). Por otra parte, si hablamos del equilibrio en un sentido más global, nos encontramos un mundo de diferencias Norte-Sur en el que para que nosotros vivamos con todas las comodidades que tenemos, sean más o menos (depende de en la clase social que te encuentres… en mi caso, media… de momento no he encontrado ningún lazo sanguíneo o morboso con alguien del mundillo del corazón, la burguesía o la monarquía), seguro que millones de personas tendrán que trabajar hasta que el agotamiento o la muerte los separe… No obstante eso, seguimos viviendo consumiendo al máximo (y contra más, mejor) y menospreciando la vida humana de mil maneras diferentes, cada día que pasa.
Pero bueno, quizá vale la pena todo esto para que nosotros podamos tener unas bambas realmente bonitas y de una marca que te cagas de conocida y cara (aunque tampoco hace falta que sean caras y conocidas, ya que las baratas y desconocidas también pueden estar hechas en sitios “subdesarrollados” con sueldos que aquí nos entraría la risa si nos los ofrecieran).
¿Y qué le vamos a hacer? Como se diría en catalán, “mala cara quan morirem” (mala cara cuando muramos… en catalán tiene más gracia porque rima…), es decir, nada, o lo que nosotros estemos dispuestos a hacer para canviar o mantener algo.
No creo que se necesite odio para poder iniciar una lucha, aunque sí es verdad que es necesaria una pequeña chispa que la inicie, en ocasiones sí que será odio, otras veces rabia, ilusión, deseos de superación, de satisfacción personal, retos planteados, justicia social, distributiva o individual, venganza, …, hasta amor.
Puedes iniciar una lucha por alguien o por algo y eso lo puedes hacer solo o acompañado, compartiendo o no ese proyecto por lo que vale la pena arriesgar poco o mucho.
La pasividad también es una opción, cada uno actuamos como creemos o podemos. Y esto último, lo digo especialmente por mi, que siempre me quejo y acabo haciendo… haciendo nada.
“La distancia no importa, lo importante es el primer paso.”
[No obstante coincido más con la filosofía del Actor Secundario Bob… “¿intento de asesinato? ¿qué es eso? ¿a caso a alguien se le concede el premio Nobel por intento de química?”]
