Trash people

5 de June, 2007

La plaza Real llena de figuras humanas hechas de basura de tamaño real, todas en simétrica formación, en filas y columnas rectas y perfectamente organizadas, formando una especie de círculo espectral alrededor de la fuente del centro, a su vez rodeados y protegidos por los arcos que forman dicha plaza. 300 pseudoseres sin cara, sin espíritu, pero cada uno con una esencia propia, algunos latas, otros retrovisores, esos de más allá circuitos, los de aquí teclados de ordenador… Supongo que es lo que tiene no ser un producto prefabricado como los pimientos cuadrados supermegahipertransgénicos.

Yo estoy en la fuente, observando la gente pasar, la manera en la que se ríen del pobre lunático que en un ataque de locura tuvo la peculiar idea de crear a estos personajillos que están dando la vuelta al mundo. Y de mientras que miro el panorama, intento estudiar, tarea difícil pero necesaria a estas alturas del curso…
Imaginad la motivación que tenía que hasta se me han acercado dos personas a preguntarme de qué iba todo el tinglado montado, como si yo formara también parte de la exposición y estuviera allí para asesorar e informar a quién tuviera dudas sobre lo que veía. “Nada chica, la gente de pueblo no entendemos estas cosas tan modernas…”, como si los de la ciudad las entendiéramos… “Yo creo que sólo las has de ver y ellas ya te transmitirán alguna cosa, aunque sea repelús… independientemente de lo que piense el autor”.

De pronto, aparece una pareja de estrangeros, el hombre de la cual era ciego. Iba con el bastón blanco, vestido de manera informal y le daba la mano a la que supongo que sería su mujer, que llevaba la iniciativa.
Al llegar a la plaza, ella se para y le habla al hombre, como explicándole qué es lo que hay, toda excitada, moviendo los brazos arriba y abajo. Reemprenden la marcha y se acercan a las figuras. Ella le vuelve a hablar y él empieza a tocar una figura. Y sonríe. Se dirige a otra figura y la vuelve a acariciar y a sonreir. Y así respectivamente hasta que la mujer se lo lleva arrastras, toda aburrida.

No deja de ser sorprendente. Yo nunca me había planteado las repercusiones de ser ciego, a parte del simple hecho de no ver, y menos me había imaginado qué tipo de visión tienen del arte, cuando éste es visual. Pero este hombre, rompe todo tabú y se acerca al arte y lo hace suyo. Como ninguno de nosotros lo ha sabido hacer.

Es lo bueno que tiene que el arte sea de todos y para todos. ¡Me encantan este tipo de iniciativas! En las Ramblas también hay o había una, de un tal Mitoraj, también bastante curiosa/interesante… pero nada que ver con la de TrashPeople. Ésta, “El mite perdut”, tiene figuras de grandes dimensiones que recuerdan a las típicas griegas y romanas: hombres y mujeres desnudos de proporciones atléticas y bellas. Bastante diferente a los hombres o mujeres, no se distingue sexo, de Schultz… que en el fondo podríamos ser todos… basura con forma humana que contamina el medio ambiente, que poco a poco se descompone. Diferentes, pero en el fondo hechos de lo mismo…

Trash People a la Plaça Reial de Barcelona

http://www.haschult.de/

1 comentario sobre “Trash people”

  1. Sergi dijo:

    Es interesante como cada uno de nosotros “vemos” el arte de una manera distinta.

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